Toxina botulinica y acido hialuronico

Toxina botulínica y ácido hialurónico: diferencias que tienes que conocer

Cuando llega la hora de hacerse los primeros retoques, es inevitable que asalten numerosas dudas. Muchas de ellas, y las más habituales que tenemos que responder, tienen que ver con las diferencias entre la toxina botulínica y el acido hialuronico. Son dos sustancias de gran utilidad en el mundo de la medicina estética, con fines parecidos, pero con funciones diferentes. Te explicamos todo acerca de estos elementos para que no tengas dudas a la hora de decidirte por un tratamiento.

La toxina botulínica y el ácido hialurónico son sustancias que actúan de forma diferente

Aunque uno de los beneficios comunes de ambas sustancias es el rejuvenecimiento y la actuación contra las arrugas, ambas funcionan de formas muy diferentes. Este aspecto argumentará una de sus principales diferencias: la toxina botulínica actúa sobre las arrugas paralizando la musculatura, mientras que el ácido se encarga de rellenar.

Esta es la primera diferencia, por la cual se usa o recomienda la sustancia botulínica en unos casos y el ácido en otros distintos.

Cuándo se usa una sustancia y otra

Puesto que la toxina botulínica paraliza la musculatura y evita que se produzcan las arrugas, este se usa en el tercio superior del rostro. Es normal que se emplee esta sustancia para tratar arrugas de expresión en la frente y para levantar la zona de los párpados. Consigue elevar la ceja y tensar el párpado. Eso sí, es una solución, siempre y cuando esta zona no presente un exceso de piel que no se pueda tratar de esta manera. La sustancia tiene otros usos menos conocidos y alejados del rejuvenecimiento, como el tratamiento del exceso de sudoración.

El ácido, en cambio, por su efecto rellenador de arrugas y surcos, se emplea en cualquier parte del rostro. Es una sustancia especialmente indicada para rellenar las arrugas y tratar el envejecimiento a través del volumen. En este sentido, es interesante saber que existen dos tipos de ácidos: el reticulado y el no reticulado. Ambos tratarán los signos del envejecimiento, pero uno está diseñado para generar volumen. El ácido, de cualquier manera, está indicado para tratar arrugas y la flacidez propia del paso del tiempo. También sirve para corregir efectos de la vejez a través de los aumentos de volumen. Es uno de los tratamientos más demandados para el aumento del volumen de los labios.

Rellenar las ojeras, levantar los pómulos, rellenar los surcos nasogenianos o aumentar la proyección del mentón son otras de las funciones del ácido hialurónico.

Qué tienen en común la toxina botulínica y el ácido hialurónico

Si bien son sustancias distintas, es cierto tienen cosas en común. Sus semejanzas dan lugar a las confusiones tan frecuentes que tenemos que despejar cuando los pacientes se ponen en nuestras manos.

Podemos destacar que, en ambos casos, se trata de sustancias inyectables. Las dos son para tratamientos de medicina estética y son sustancias que se reabsorben.

En nuestra clínica de medicina estética contamos con tratamientos de toxina botulínica y ácido. Navega por nuestra web y descubre nuestra sección de tratamientos. ¡Te esperamos!

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